He dejado un poco botado el blog, he estado ocupada con mi otro blog ultimamente ( http://nadarosado.blogspot.com, así que pasen a leerlo, está muy bueno, no les adelanto nada, lo podrán ver por ustedes mismos)

Es tarde, y en esto del bloqueo creativo arquitectónico, no sé cómo me puse a pensar en que realmente odio la "poesía", esa poesía entre comillas, esa cosa que quiere ser, que aspira a, pero jamás lo fue ni lo será. Y por supuesto a los poetillas, que escribiendo un par de "poemas" ya se creen escritores. Recordaba a uno de esos seres, que abundan por lo demás y se propagan como plaga de piojos en zambia, en un encuentro literario al que asistí hace poco (frontera boca arriba, busque en el oráculo de google y lo encontrará), entre el público un ser bastante pedante levantaba su mano a cada rato (creo que fue el segundo día, tengo recuerdos borrosos de esos tres días, como que se juntaron todos en uno) para decir " yo soy escritor, escribo poemas y creo que..." "y mis poemas son como los de neruda..." incluso si mal no recuerdo, recitó un pedazo de uno de sus poemillas. Realmente daban ganas de tirarle algo en la cabeza, papeles arrugados, la cartera, una mentita, lo que sea. Y es que creo que un poema real hace sentir algo, no solamente describe algo, no es una serie de palabras escritas con repeticiones y rimas por todos lados, eso lo hace cualquiera. Un verdadero poema, uno sin comillas, es escencia pura, es algo que no todos pueden lograr, y me incluyo, jamás he escrito un poema, uno porque no me gusta escribirlos, no me siento cómoda, y dos, porque no me salen bien de todas formas. Hay un puñado de seres iluminados que sí pueden escribir poesía de verdad, y son muy pocos; por ejemplo, Lord Tennison me ha hecho llorar con algunos de sus poemas, Rafael Rubio con Luz rabiosa logró transmitir el dolor de la muerte, la rabia, la desilución, y todos esos sentimientos nefastos. Me carga Neruda, pero debo admitir que cuando leo oda al caldillo de congrio logro saborear el plato, y cuando leo oda a la cebolla hasta me lloran los ojos. Y debo admitir también que cada vez que alguien me dice "lee este poema a ver qué te parece" me da urticaria. Y no solamente sentimientos tienen que transmitir, sensaciones, hasta iluminación y texturas, creo que es una forma condensada de escribir, una suerte de cubismo literario, una abstracción hecha letras. Una fotografía, una pintura, algo de segundos, capturado, encapsulado y destilado para que la escencia se sienta más fuerte.

Por eso odio la "poesía", pero  la Poesía real me fascina, es como un pájaro raro para un ornitólogo, un bicho sin descubrir para un entomólogo, un planeta desconocido para un astrónomo. Lo demás es corriente y barato, sin brillo.

(y no olviden pasar a leer http://nadarosado.blogspot.com , historias nada rosadas donde la maldad viene en envase de caramelo) (próximamente, dentro de un año tal vez dos, nada rosado : el libro)